«Nuestra estrategia de sostenibilidad, que viene desde el comienzo de la concesión, busca dar una mirada integral a todo lo que hacemos y también sobre cómo nos relacionamos con el entorno en el que estamos insertos«, afirma Laura Chiuminatto, subgerente de Sostenibilidad de Terminal Pacífico Sur de Valparaíso (TPS), antes de abordar el trabajo que realizan en materia medioambiental, dejando claro que este aspecto encaja dentro una visión integral.

Detalla además que cuando en TPS se refieren al desarrollo sostenible en Valparaíso lo hacen pensando en que «tenemos que contribuir a la calidad de la vida de las personas, a través del comercio exterior de manera sostenible y con excelencia operacional«. Esta mirada se basa a su vez en cinco pilares presentes en todas las actividades de TPS: «Nuestras personas, confianza y transparencia; clientes y excelencia operacional, desarrollo social y cuidado del planeta«.

Dentro de este marco, explica que al abordar el pilar del cuidado del planeta- concepto a cuya difusión se abocó el terminal en enero- asumen tres compromisos: Primero, reducir la huella de carbono, trabajo que se remonta a 2012 cuando TPS inició la cuantificación de la huella de carbono, lo que se ha asumido, a través de distintos proyectos que van desde el cambio de las luminarias, hasta el uso equipos eco friendly y la búsqueda constante de la innovación en esta materia. «Un aspecto destacable en este sentido es la reciente obtención del Sello de Energía Eléctrica 100% renovable con Imelsa Energía, que permite una importante reducción de la huella de carbono del terminal«, apunta la ejecutiva.

Lo segundo es fomentar una cultura ambiental proactiva. Acerca de ello indica que «hemos estado trabajando mucho en concientizar respecto al uso de recursos. En el terminal ya tenemos reciclaje de botellas plásticas, de papel, de cartón, de chatarra tecnológica y de neumáticos. También están bien separados los residuos peligrosos y no peligrosos. Tenemos un estándar de medio ambiente que busca detectar fugas, goteos y de esa manera ayudar a reducir posibles huellas que podamos dejar«.

En tercer lugar, está la protección de las áreas de gran valor para la biodiversidad, donde el océano es un lugar clave. La ejecutiva indica que «tenemos dos puntos claves de nuestro compromiso con el agua«. El primero que es el enfoque preventivo o proactivo correspondiente a un monitoreo del medio marino, a través de un plan de vigilancia ambiental que les permite comprobar que la operación no contamina el agua. El segundo se ha centrado en un aspecto más bien preventivo-reactivo: «Todos los años hacemos un ejercicio de derrame en el mar que tiene una respuesta primaria, mediante implementos que existen en el terminal, como barreras absorbentes; mientras que la respuesta secundaria, la hace nuestro proveedor de ‘Oil Spill Response’ que es Suatrans, que tienen a su personal entrenado para este tipo de incidentes, a los que se han plegado nuestro equipo de buceo, EPV y la Autoridad Marítima«.

Certificaciones

En el terreno de las certificaciones destaca el objetivo de «buscar cómo mejorar de manera continua«. El recorrido de TPS en este ámbito es extenso: «Al principio de nuestra concesión fuimos los primeros en certificarnos en el código ISPS; en 2002, 2003 obtuvimos la ISO 14.001; la OHSAS 18.001 que en 2018 migramos tempranamente a la ISO 45.001; el 2012 partimos con nuestra medición y certificación de huella de carbono; desde el 2018 nos hemos certificado en el programa HuellaChile. También nuestro Reporte de Sostenibilidad cumple con el estándar GRI. Cuando vemos certificaciones buscamos cómo podemos avanzar en el desarrollo sostenible de la organización de manera integral.  No solamente en el pilar del cuidado del planeta porque una cosa se entrelaza a la otra, entonces siempre lo vemos desde una visión global«.

En esta constante búsqueda de nuevos desafíos, surgió el de la formulación de un Acuerdo de Producción Limpia (APL) que involucrase a la cadena logística de Valparaíso. «En 2019 en conjunto con EPV y ZEAL echamos a andar este proceso, pero nos pilló el COVID y ahí hubo que reformular el cómo estábamos planteando el compromiso, lo que termina el año pasado con la formulación a la etapa de diagnóstico para hacer la firma del acuerdo en los próximos meses«, adelanta.

En cuanto a si en la totalidad de la cadena logística de Valparaíso se comprende el valor de formular un APL, la ejecutiva opinó que «se entiende que es importante«, pero admitió que existe cierta aprensión, por ejemplo, en empresas más pequeñas en cuanto a si van a poder cumplir los requisitos o tener el tiempo suficiente para atenderlos. «Nuestro gran desafío como grandes empresas dentro de este ámbito es acompañarlos en el proceso«, acota.

La ejecutiva se refirió también al «Estándar de Sostenibilidad para los Puertos de Chile» que impulsa el SEP, entre otros estamentos, que busca integrar en un solo instrumento el procedimiento para obtener distintas certificaciones ambientales que existen a nivel nacional e internacional. «Nosotros tenemos estas iniciativas consideradas en la postulación del APL. Me parece muy buena iniciativa que busquemos estandarizar a todos los puertos o todas las cadenas logísticas portuarias porque creo que parte del crecimiento del comercio exterior de Chile va asociado a que tus puertos tengan un lineamiento«, esto entendiendo las características particulares de cada uno de ellos, explica.

Chiuminatto detalla que un desafío de muy corto plazo también es la certificación en Eficiencia Energética; igualmente destaca la continuidad de la encuesta Great Place To Work que evalúa el entorno laboral de las personas. «Constantemente estamos mirando otras oportunidades como la ISO 9.001 u otras como Eco Ports, Economía Circular, Giro Limpio u otras que nos permitan avanzar o robustecer nuestros procesos«, cada una a su debido tiempo, proyecta.

Por MundoMarítimo

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